Urta al horno a la roteña, del Golfo de Cádiz
55 min · 4 raciones
Un guiso de horno de los de toda la vida en la costa de Huelva y Cádiz: la urta entera sobre una cama de cebolla, tomate y pimiento verde, con su hoja de laurel, su chorreón de limón y un buen vaso de vino fino al final. Antes era pescado de pescadores, de mesa humilde, y hoy es de lo más rico que entra en la lonja. Una receta sencilla, de las que se hacen con lo que hay en casa, para disfrutar de los sabores de Huelva sin complicarse: se pide el pescado fresco a la pescadería online, se enciend
Ingredientes
- 1 urta de un kilo aproximadamente, limpia y escamada
- 2 cebollas medianas
- 3 tomates maduros
- 2 pimientos verdes
- 3 dientes de ajo
- 2 hojas de laurel
- Unos granos de pimienta negra
- 1 vaso de vino fino
- 1 limón
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Perejil fresco
- 2 patatas (opcional, para hacer cama)
Cómo se hace
- Pide la urta limpia y sin escamas; si llega entera, quítale las escamas a contrapelo bajo el grifo, ábrela y saca las tripas. Sécala bien por dentro y por fuera.
- Hazle en cada costado tres o cuatro cortes transversales, separados y poco profundos, sin llegar a la espina: así entra el calor por dentro y se hace pareja.
- Sálala por los dos lados y por la barriga, y déjala reposar mientras preparas la verdura.
- Corta la cebolla y el tomate en rodajas, el pimiento en tiras y pica los ajos menudos.
- Riega el fondo de una fuente de horno o una tartera con un chorreón de aceite y cubre toda la base con las rodajas de cebolla, el tomate, el pimiento, el ajo picado, las hojas de laurel, unos granos de pimienta y una pizca de sal. Si quieres el plato más de cuchara y tenedor, pon debajo de todo unas patatas en rodajas finas.
- Coloca la urta encima de esa cama y riégala con el zumo de medio limón.
- Mete media rodaja de tomate en cada corte del lomo y reparte por encima un picadillo fino de tomate, cebolla y pimiento. Otro hilo de aceite por encima y adentro.
- Hornea a 190 grados. A mitad de cochura, riega el pescado con el vino fino y vuelve a meterlo.
- De ahí en adelante, ábrele cada poco y báñala con su propia salsa, que es lo que la deja jugosa. Sabrás que está cuando la carne se separe sola de la espina al pinchar por el lomo.
- Sácala, déjala respirar un par de minutos fuera del horno y llévala a la mesa en la misma fuente, con unas rodajas de limón y una ramita de perejil.