Sopa de galeras con fideos finos, de las de puerto y olla de barro
45 min · 4 raciones
Un guiso marinero del Golfo de Cadiz que ha estado a punto de perderse: la galera de carne, la que no lleva coral, se cuece un momento y su agua se convierte en el caldo de la casa. Con un sofrito lento, un puñado de fideo fino y unos picatostes al lado, se arregla una comida entera con medio kilo de marisco fresco. Es la forma antigua de aprovechar este bicho humilde, de cascara pinchona y sabor grande, uno de los sabores de Huelva que solo conocian los que pisaban la lonja.
Ingredientes
- 500 g de galeras frescas de carne
- 1 cebolla mediana
- 1 pimiento verde
- 2 dientes de ajo
- 2 tomates maduros
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimenton dulce
- Un chorreon de vino blanco seco
- 100 g de fideo fino (del numero 0 o del 1)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Perejil fresco picado
- 2 rebanadas de pan del dia anterior para los picatostes
Cómo se hace
- Pon las galeras bajo el grifo y enjuagalas con agua fria, sin dejarlas en remojo. Escurrelas bien.
- Arrima al fuego una olla con litro y medio de agua, sal y la hoja de laurel. Cuando rompa a hervir, echa las galeras y cuentales dos o tres minutos, lo justo para que cambien de color. Sacalas con la espumadera y no tires el agua: ese es el caldo.
- Pela las galeras cuando se puedan tocar. Lo mas comodo es cortar la cascara por los dos laterales con unas tijeras y levantar la tira de la barriga tirando de ella como si despegaras una pegatina. Guarda la carne aparte y devuelve cabezas y cascaras a la olla del agua de cocer.
- Deja esa olla a fuego suave un cuarto de hora, aplastando de vez en cuando las cascaras con el cucharon para que suelten todo lo que llevan dentro. Cuela el caldo apretando bien y reservalo caliente.
- En una cazuela ancha pon un buen fondo de aceite y pocha despacio la cebolla, el pimiento y el ajo, todo picado menudo. Que sude sin coger color, con calma, que aqui se hace medio plato.
- Ralla los tomates y agregalos al sofrito. Dejalo hasta que pierda el agua y se vea el aceite suelto por los bordes.
- Aparta la cazuela del fuego, echa el pimenton y dale unas vueltas rapidas para que no se queme. Moja con el chorreon de vino, vuelve al fuego y deja que se evapore el alcohol.
- Vierte el caldo colado, prueba de sal y deja que hierva a borbotones suaves un rato corto para que se junten los sabores.
- Echa el fideo fino y cuecelo el tiempo que marque el paquete, removiendo de cuando en cuando para que no se agarre al fondo.
- Apaga el fuego, incorpora la carne de las galeras y el perejil picado, y tapa la cazuela. Con el calor que queda basta: si las hierves otra vez se ponen estoposas.
- Mientras reposa, fríe el pan cortado en dados pequeños en aceite bien caliente y escurrelo sobre papel. Se sirven aparte, en un platillo, para que cada uno se ponga los que quiera.