Receta de carpaccio de gamba de Huelva, fácil en 20 minutos
⏱ 20 min · 👥 4 · 🎚 Fácil ▰▱▱▱▱ (1/5) · ⭐ 4,8/5 · 🥗 Marcador alimentario orientativo: A (marisco magro, verdura cruda y aceite de oliva virgen extra, sin fritura ni salsas grasas) · 👶 Para niños: sí desde la edad en que ya toman marisco, en raciones pequeñas, bien frío y sin romper la cadena de frío; al servirse crudo conviene que el producto haya estado congelado, como viene de obrador. En la costa de Huelva hay un plato de casa que casi nadie pide en la carta y que en los pueblos marineros se ha comido toda la vida: el aliño de gambas, es decir, gamba con una pipirrana muy menuda de cebolla, pimiento y tomate, su chorreón de aceite y cuatro gotas de vinagre. Aquí te contamos cómo preparar esta receta tal cual se hacía, pero cambiando la gamba cocida y pelada por la lámina de carpaccio de gamba de Huelva, que llega del obrador de Isla Cristina lista para servir: solo pide descongelar y aliñar. 🌊 La gamba blanca (Parapenaeus longirostris) se descarga en la lonja isleña y es una de las señas de los sabores de Huelva. Cortada en lámina fina pierde el trabajo de pelar y gana en delicadeza: se nota el punto marino, dulce y limpio, y el aliño se le agarra sin taparla. Por eso este entrante funciona tan bien cuando hay visita y poco tiempo: se tiene listo en lo que se pica la verdura. Si os gusta la fórmula, la misma pipirrana vale para el carpaccio de langostinos, el de cigala o el de carabinero, y con los tres juntos se monta una tabla marinera de bandera. Comprar online este tipo de elaboraciones y recibir marisco fresco a domicilio desde nuestra pescadería online es hoy la manera más cómoda de tener recetas de Isla Cristina en la mesa de casa sin bajar al puerto. 🚚

Lo que necesitas de la tienda
Para esta receta te recomendamos la talla «1 ud 100 g (20 cm)».
Carpacios a domicilio
Sin valoracionesOpina tú sobre Carpacios a domicilioIngredientes
- 4 láminas de carpaccio de gamba de Huelva (1 ud de 100 g cada una)
- 1 cebolla pequeña, mejor dulce o morada
- 1 pimiento verde pequeño
- 1 tomate maduro, sin pepitas
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de vinagre de vino
- Media hoja de laurel
- 1 casco de limón y una tira de su piel (sin la parte blanca)
- Sal fina y sal en escamas
- Pan del día para acompañar
Cómo se hace
- Pasa las láminas del congelador a la nevera sobre un plato y déjalas descongelar despacio, mejor de un día para otro. Sácalas unos cinco minutos antes de servir para que se templen un pelín, ni frías de hielo ni calientes.
- Mientras tanto, pon el aceite en un cuenco con la media hoja de laurel y la tira de piel de limón. Que repose diez minutos y retira después el laurel y la piel: queda un aceite con el aroma de siempre, el mismo que se le echaba al agua de cocer las gambas.
- Pica la cebolla, el pimiento y el tomate muy menudos, en trocitos del tamaño de un grano de arroz. Esa es la gracia de la pipirrana: que se coma de un bocado y no estorbe a la lámina.
- Monta la vinagreta con tres partes del aceite aromatizado por una de vinagre y una pizca de sal fina. Bátela con el tenedor hasta que ligue y mézclala con la verdura picada. Deja reposar cinco minutos en frío para que todo se case.
- Enfría los platos un rato en la nevera. Abre cada lámina con cuidado sobre el plato, ayudándote del papel con el que viene; si se resiste, dale un par de minutos más fuera del frío.
- Escurre un poco el aliño en un colador para que no suelte caldo y repártelo por encima de la lámina, sin ahogarla: la gamba manda, el aliño acompaña.
- Termina con unas escamas de sal, un hilo del aceite reservado y unas gotas del casco de limón exprimido en el momento. A la mesa enseguida, con pan para rebañar lo que quede en el plato. 🍋
El consejo del pescadero
Tres apuntes de los que se agradecen. Uno: no aliñes con antelación: el vinagre y el limón van cociendo la lámina y, si se pasa de rato, la carne se vuelve mate y pierde su punto marino; mejor aliñar en la mesa. Dos: si lo quieres más fresco todavía, cambia el vinagre por zumo de lima y añade cebollino picado. Y tres: por seguridad alimentaria, el marisco crudo debe venir congelado y mantenerse en frío hasta el momento de servir; esta elaboración llega ya congelada de obrador, así que basta con respetar la cadena de frío y no volver a congelarla una vez descongelada. 🧊 Sobre lo nutricional, lo honrado es decir lo que se puede sostener: es un plato de marisco crudo, verdura cruda y aceite de oliva virgen extra, sin harinas ni fritura, con un perfil ligero propio de la dieta mediterránea; n
El carpaccio de gamba de Huelva (SKU 2031) es el que pide esta receta: su lámina de 20 cm y su sabor suave aguantan bien la pipirrana y el vinagre, mientras que la gamba roja, la cigala o el carabinero tienen un gusto más intenso que el aliño taparía.
Mariscos costaluz
Todas las tallas de Carpacios a domicilio.






