Tortillitas de camarones de la ría, a la vieja usanza del Golfo de Cádiz
40 min · 4 raciones
🍳 Dificultad: fácil ▮▮▯▯▯ | 👨👩👧👦 Comensales: 4 | ⏱️ Duración: 40 | ⭐ Recomendación: 4,5/5 🥗 Valoración alimentaria orientativa: C (plato frito; el camarón en sí sería A) | 👶 Apto para niños: sí, con moderación por ser fritura y por el punto de sal. En los pueblos marineros de la costa onubense, de Isla Cristina a la desembocadura del Carreras, el camarón pequeño nunca se ha pelado: se come entero, crudo dentro de la masa, y es él quien pone el sabor a mar. La receta es de las de…
Ingredientes
- 200 g de camarón pequeño crudo, entero y sin pelar
- 100 g de harina de garbanzo
- 30 g de harina de trigo
- 1 cebolleta tierna pequeña, muy picada
- 1 ramita de perejil fresco, picado fino
- Agua muy fría (unos 250 ml, según se vea)
- 2 o 3 cubitos de hielo
- Sal
- Aceite de oliva para freír, abundante
- Una pizca de cúrcuma (opcional, solo para el color)
Cómo se hace
- Si el camarón viene vivo, pásalo por agua fría en un colador y escúrrelo bien; no se pela ni se cuece, va crudo y entero. Si lo tienes cocido, enjuágalo igual y sécalo un poco más, porque suelta menos agua.
- En un bol amplio, junta las dos harinas con una pizca de sal y, si quieres ese dorado bonito, la cúrcuma. Remueve en seco para que se mezclen.
- Añade la cebolleta picada, el perejil y los camarones. Dale unas vueltas para que todo quede repartido antes de mojar la masa.
- Ve echando el agua muy fría poco a poco, batiendo con unas varillas, hasta tener una crema ligera que caiga del cucharón en hilo. Si la quieres más gordita, menos agua; si la buscas de puntilla, más suelta.
- Mete un par de cubitos de hielo en el bol y deja reposar la masa diez minutos en la nevera. La masa tiene que estar helada hasta la última tortillita; es la mitad del trabajo.
- Pon abundante aceite en una sartén y caliéntalo a fuego medio-alto, bien caliente pero sin humear. Prueba con una gota de masa: debe arrancar a freír al momento.
- Echa un cucharón pequeño de masa, apartando la cara para que no te salte, y extiéndela rápido con el propio cucharón para que quede fina. Fríela hasta que esté dorada por abajo, dale la vuelta y acaba el otro lado.
- Sácala a papel absorbente, rectifica de sal si hace falta y sigue con la siguiente. Remueve la masa cada vez, que los camarones se van al fondo.
- Sírvelas recién hechas, de la sartén a la mesa. Esperan mal: en cinco minutos pierden el punto crujiente.